Trámites de la Seguridad Social

Después de un año y medio cerrados por la pandemia, los centros de atención e información de la Seguridad Social (Caiss) han vuelto a abrir sus puertas a la ciudadanía. Los sindicatos CC OO y UGT han trabajado de manera activa para lograr este objetivo, que se ha hecho realidad hace escasamente una semana, de tal forma que los usuarios ya puedan encontrar a un funcionario que les atienda a la hora de realizar trámites como pedir una ayuda o gestionar una jubilación.

Ahora, cada oficina cuenta una mesa rápida -que tramitará las gestiones más ágiles como certificados, inclusiones en cartilla, duda sobre vencimientos, etc.- además del servicio de cita previa. Hortensia Rodríguez (CC OO), detalla que se están dando entre 25 y 30 números cada día para esta mesa rápida, tanto en la dirección provincial de la calle Pérez del Toro, en Las Palmas de Gran Canaria, como en el resto de oficinas, y además se ha incrementado en torno a un 15%-20% la cita previa. Esto supone que se atienden a diario a 40 personas en la oficina principal ‘sin tener hora’ y entre 12 y 15 personas con cita previa. Es decir, 60 personas al día, que aunque lejos de las «140, 150 y hasta 200 de hace un año», significa un 200% de incremento.

La media de espera hasta obtener una cita sigue siendo alta, de dos a cuatro semanas, pero los sindicatos reiteran que si una persona ve que se les vence el plazo para el trámite que quieren realizar, se pueden acercar a la oficina y en la mesa rápida, sin pedir cita, «se les guía en su trámite».

CC OO y UGT mantienen que ya se dan las condiciones para una atención presencial «plena» en los centros de la Seguridad Social a pesar de la subida del nivel de alerta por el incremento de contagios por covid o el periodo vacacional. Además, a medida que se vayan incorporando los nuevos funcionarios que ya están aprobados y se vayan formando en todas las materias, se podrá incrementar esta atención.

Hasta ahora, una parte de las instalaciones de la Seguridad Social -la Tesorería- estaba abierta mientras que el Instituto de la Seguridad Social (INSS), donde se realizan todas estas gestiones, permanecía cerrado. Eran los vigilantes de seguridad los que debían impedír el paso y «los que se han llevado la peor parte», con agresiones verbales e incluso físicas. Esta circunstancia fue producto de mucha «frustración y desesperación» de los usuarios que veían como se le agotaba el plazo para solicitar una ayuda o se les acababa una prestación sin poder hacer nada. Ni siquiera reclamar, porque la puerta estaba cerrada, y era el propio personal el que instaba a que fueran a presentar su queja a la Delegación de Gobierno. Ahora, afirma Gustavo Martín (UGT), la situación sigue siendo precaria «pero al menos hay alguien de la administración que le dice al ciudadano lo que puede hacer y no se topan con la puerta cerrada».

A pesar de esta mejora, las dos organizaciones sindicales reconocen en que la oficina principal «sigue existiendo tensión» porque hay personas que se quedan sin ser atendidas. Esta primera semana de reapertura está siendo «difícil», apunta Rodríguez, porque además de la carga de trabajo «nos vemos en la obligación de escuchar la frustración de la gente» y confía en que «cuando se vea que esta medida es permanente, su asistencia a los Caiss será más paulatina y la situación se irá normalizando».

Tanto Hortensia Rodríguez como Gustavo Martín afirman que reabrir las oficinas era una «necesidad urgente» porque en este tiempo de pandemia, muchos ciudadanos han perdido «derechos y prestaciones, sobre todo familias vulnerables». Aunque las condiciones están lejos de ser las óptimas, hacen hincapié en que «al menos hay alguien que te atiende, sobre todo los asuntos urgentes». Es un avance que califican de «muy lento» y «un parche» pero al menos «ya no es la imagen de una administración pública cerrada al ciudadano» destacan los representantes de los sindicatos CC OO y UGT.